El periodismo social como conductor de la libertad

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LAURA CENALMOR SÁNCHEZ | FOTOGRAFÍA: Pixabay |

El periodismo es una profesión fundamental para el cumplimiento de diversos objetivos de cara al crecimiento de la sociedad. Por ejemplo; puede ser útil como registro de acontecimientos históricos, como herramienta para ejercitar el pensamiento crítico de los ciudadanos o conocer la realidad, entre otros.

El idóneo ejercicio de estas funciones tiene una relación directa con el fortalecimiento de la libertad de las sociedades . Cuando las personas conocen de forma transparente la realidad en la que viven;  este conocimiento las hace libres, capaces de generar un pensamiento crítico por ellas mismas y provocar así cambios en la historia. Por el contrario; cuando esto no ocurre, los ciudadanos son manipulables.

 

El periodismo social

Una de las ramas de esta profesión es el periodismo social, cuyo ejercicio tiene una mirada más humana. Se centra especialmente en las personas más vulnerables y asume su responsabilidad en los procesos sociales. Tiene como objetivo denunciar los problemas que acarrean a la humanidad y proponer soluciones a los mismos. Por lo tanto, se deduce que este tipo de comunicación es de gran importancia en la tarea de fortalecer la libertad de las personas. Además, también vela porque todos los ciudadanos gocen de los mismos derechos; independientemente de su clase social o nacionalidad.

 

La Agencia Servimedia

Una de las empresas de información social más importantes es la Agencia Servimedia, creada en 1988 por la Fundación ONCE. Para dar visibilidad a los aspectos sociales, Servimedia ha desarrollado una destacada red de información política, económica y cultural; avalada por la a la firma de la agencia en los más importantes medios de comunicación. En los últimos años ha sido un ejemplo que seguir a nivel informativo en todas las áreas.

La Agencia Servimedia, en su libro de estilo, reconoce una serie de características y consejos esenciales que los profesionales deben seguir para ejercer un buen periodismo social. Esta empresa se ha convertido así en uno de los pilares en comunicación social del país, mejorando así la educación en igualdad de los ciudadanos.

 

Características del periodismo social

El profesional debe regirse por una serie de pautas que van a diferenciar una buena comunicación social. En primer lugar; este periodismo no trata de separar áreas, sino de tratar el concepto de lo social en todos los trabajos y temas comunicativos. Este asunto se va a tratar utilizando unos enfoques distintos a los usados en el periodismo más generalista.

El periodismo social debe ser, además, altavoz para todos esos sectores de la ciudadanía que buscan ser escuchados. Estas personas, como se ha dicho anteriormente, suelen formar parte de grupos sociales que generalmente han sido menospreciados. Además, normalmente están relacionados con temas sociales que causan controversia y que son los aspectos principales de los que trata este periodismo. Estos son asuntos como la migración, la discapacidad, cuestiones de género… Así, esta comunicación lucha contra determinados estereotipos que impiden a algunas personas integrarse en la sociedad.

A la hora de hablar de este tipo de asuntos, se debe hacer con la mayor naturalidad, normalidad y respeto posibles. Es importante no caer en una sensibilidad extrema, o lo que se llama el “periodismo amable”; ya que podría ser ofensivo para algunas personas.

 

Lenguaje respetuoso

Uno de los aspectos a los que más atención hay que prestarle, según la Agencia Servimedia, es al lenguaje. Es esencial ser concreto en lo que las palabras representan. No se le debe agenciar a los términos ningún tipo de connotación subjetiva; ya que esto podría herir la sensibilidad de las personas que son protagonistas de las piezas periodísticas.

En cuanto a este tema, la agencia expone una serie de consejos. A continuación, se extraerán algunos de ellos. Respecto a las personas con discapacidad, se descartan absolutamente los conceptos como “inválido” o “minusválido”; siendo estos discriminatorios.

 Se habla también de que hay términos que, lejos de ser peyorativos, son simplemente descriptivos (aunque haya personas que digan lo contrario). Estas son palabras como “negro”, “manco”, “cojo”… Aun así, este libro de estilo afirma que estas descripciones sí llegan a ser irrespetuosas cuando se utilizan con la intención de ser morbosas. Esto ocurre cuando son usadas, aunque la condición del protagonista no sea un hecho importante o noticioso.