Iago Castro: «La situación no fue fácil, no había tantas ofertas de trabajo»

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ÁLVARO PÉREZ FERNÁNDEZ  |  Fotografía: Iago Castro Pérez

Iago Castro Pérez, graduado en periodismo por la Universidad de Valladolid, nos cuenta cómo fue su inicio en el mundo laboral pospandemia. Además, cuenta su percepción de la carrera y los problemas del periodismo actual.

P: Cuéntame un poco qué hiciste después de terminar la carrera en el ámbito profesional.

R: La situación no fue fácil, justo coincidió la pandemia y no había tantas ofertas de trabajo. Decidí apartar el lado profesional por algún tiempo. Ahora estoy estudiando comunicación audiovisual en A Coruña. Y este año probaré suerte y echaré currículums a ver si me cogen de alguna empresa con las prácticas de mi nueva carrera.

P: ¿Por qué decidiste estudiar periodismo?

R: Siempre fue algo que me interesó. He de decir que yo llegué a segundo de bachillerato y al ir por ciencias tenía un abanico de carreras que me interesaban. Bastante aleatorias todas. Estuve entre ingeniería, psicología y periodismo. Al final casi fue un descarte entre comillas, ya que entre todas las que me gustaban fui descartando las que me parecía que podían interesarme menos. Y al final me quedé con psicología y periodismo.

Decidí periodismo porque siempre me ha parecido bonito informar a la gente. Comunicar siempre me ha gustado mucho, comunicar a la gente me pareció interesante.

P: ¿Qué asignaturas te parecieron de mayor utilidad? ¿Con cuáles crees que aprendiste más? 

R: Una de ellas es Periodismo de Opinión, me parece bastante buena en ese sentido. También me quedaría con Redacción, me parece bastante buena asignatura como de base para la gente que empieza la carrera. Por otro lado, asignaturas más técnicas, me quedaría con Radio, que para mí es esencial para aprender a comunicar verbalmente y perderle el miedo a ponerte frente a los micrófonos. Y por último, fotoperiodismo, una asignatura que me pareció bastante interesante también.

P: ¿Cuál fue tu primera experiencia profesional?

R: Hice las prácticas en una empresa pequeñita que cubría los partidos del juvenil del Real Valladolid. La verdad es que se suele pensar que bueno al ser un medio pequeño y tal, pero yo me asusté bastante porque era una empresa de Madrid y estaba prácticamente yo solo en Valladolid. Me dieron responsabilidad e independencia desde el primer momento, me tocaba tanto ir a hacer las fotos, como redactar la crónica, cubrir en directo los partidos.

P: ¿Cómo fue tu primer día de prácticas? 

R: Yo me acuerdo que ese día sí que vino el chico que era mi tutor, Alejandro, y me explicó un poco todo. En ese sentido, pese a ser una empresa de fuera de Valladolid, sí que fueron bastante buenos conmigo, me explicaron todo, me dieron muchas facilidades desde el principio.

Encima hice un poco el gamba porque el hombre iba, pues con un vaquero, camiseta, lo típico en un campo de fútbol y yo iba en camisa. Imagínate con el calor, yo sudando.

El primer día bastante asustado, el segundo ya peor porque fui solo, pero a partir del tercero ya me fui acostumbrando.

P: Cuéntame alguna anécdota curiosa que te haya pasado ejerciendo periodismo, bien sea en las prácticas o más adelante ya en el ámbito profesional. 

R: Hay una que me hizo mucha gracia. Batista el mítico delantero, de aquella estaba entrenando al juvenil B del Valladolid. Yo fui a cubrir el partido, y después de los partidos teníamos que hacer como una especie de rueda de prensa sobre campo a los entrenadores.

Cuando llegó la hora yo vi allí a un chico negro, alto, y de verdad que su cara me resultaba familiar. Yo no me había leído la noticia de que era nuevo entrenador del equipo. Sin embargo, estoy volviendo en el bus mirando noticias de Valladolid y lo vi: “El Valladolid ficha a Baptista para el juvenil B”. 

P: ¿Qué le dirías a cualquier estudiante que se esté pensando matricularse en la carrera de periodismo de cara al curso que viene?

R: Yo le diría que si va a estudiar periodismo porque quiere hacer periodismo, que lo haga, porque a mí me parece una profesión muy bonita. A pesar de que la carrera como tal a mí no me gustó. Hay cosas que están muy bien y otras que no, de los cuatro años de la carrera igual te compensan los dos últimos, porque los dos primeros son para coger confianza.

Si vas a estudiar periodismo simplemente porque es un descarte o porque no sabes que estudiar, no lo hagas. Me parece más importante en periodismo el resultado final cuando sales de la carrera, que el proceso de esos cuatro años de carrera.

P: ¿Qué te parece InformaUva? ¿Crees que es una buena oportunidad para que los estudiantes se lancen a escribir y quiten ese miedo a ponerse delante de una hoja en blanco? 

R: Animo a los chicos, sobre todo a los nuevos estudiantes a que se apunten. Además, no todas las facultades tienen esto, yo ahora que estoy en A Coruña, no tienen nada parecido a esto. En la Universidad de Valladolid me parece muy interesante tanto InformaUva como RadioUva, que sea como algo así más profesional donde la gente aprenda.

Ya no es solo escribir, sino que si lo haces bien puedes ir ascendiendo a jefe de sección y llegar hasta a dirigir el medio y así aprender a gestionar un grupo, sacar temas diarios, organizarte, etc.

A mí me sirvió para las prácticas, ya que encima te sirve un poco para el currículum. Yo por ejemplo en las prácticas, el chico me dijo que me habían cogido a mí en parte porque ya tenía soltura en medios y bueno, apostaron por mí.

P: Por último, ¿qué opinas sobre el periodismo que se está ejerciendo hoy en día con todo lo de las fake news, la desconfianza de la gente en los periodistas, etc?

R: El problema es que yo creo que están pasando dos cosas. La primera es que estamos viviendo en una época en la que cualquier persona puede informar de cualquier cosa en cualquier momento. ¿Cómo nos distinguimos los periodistas de los demás? Se supone que con buena praxis. Ahí viene el segundo problema, yo considero que es esa falta de credibilidad por parte de la gente. Al fin y al cabo están saliendo montón de casos de supuesta corrupción, supuestas fake news por dinero o por tratamiento mediático.

La clave de la credibilidad pasa porque a lo mejor alguien que está en su casa tirado en el sofá trata la información mejor que un periodista. Al final es un poco el intrusismo del que nos quejamos los periodistas. Es así, y si llega el momento y tú no haces bien tu trabajo, va a llegar alguien y lo va a hacer mejor que tú.