Esther Duque Martín: “No podemos mostrar a los mayores como el reflejo de una generación estancada”

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"Las personas mayores en los medios de comunicación"; charla impartida en las XIV Jornadas de Periodismo Social por Esther Duque Martín
Esther Duque Martín, de El Norte de Castilla, participa en las XIV Jornadas de Periodismo social.

 

DANIEL CABALLERO DE PAZ  |  Fotografía: María Esther Duque Martín  |

 

Esther Duque Martín es editora y redactora en El Norte de Castilla. Lleva años trabajando con colectivos de personas mayores, y se ha especializado en esta rama del periodismo. En la charla impartida durante las XIV Jornadas de Periodismo Social: “las personas mayores en los medios de comunicación” se ha encargado de perfilar una imagen de periodista que no se había visto con mucha frecuencia hasta ahora. Esther es una periodista “hecha a sí misma”, y ha creado múltiples medios independientes, tales como la Gaceta de Castilla y León (2007). En 2013 aparece por primera vez la versión digital de este mismo medio. También ha producido un medio llamado AG, especializado en la ganadería y la agricultura, dirigido a un público rural, y la efímera publicación juvenil Freemag.

La editora ha hecho suyo el objetivo de construir un tipo de periodismo que pueda adaptarse a las necesidades de las personas mayores, para que sientan que también se hace información para y por su franja de edad. Su planteamiento es demostrar a los futuros periodistas y a la sociedad que las personas mayores también son importantes, y no deben ser invisibilizadas ante ningún ojo público ni ante ninguna lente llena de prejuicios.

 

Las personas mayores en los medios de comunicación

 

Esther Duque ha hecho hincapié en la importancia del perfil de persona anciana como consumidora en medios de comunicación. Actualmente, un 34,2% de los consumidores de prensa son mayores de 55 años. Por tanto, suponen un importante porcentaje de la industria mediática, y una gran contribución a la construcción de la prensa, la radio y la televisión

Esther también ha señalado que existen diversos conceptos para el envejecimiento, pero que, sin duda, no hay que confundirlo con “la mera decrepitud o incompetencia”. Este fenómeno, es conocido como edadismo. Esther Duque lo ha definido como “el rechazo al que se muestran expuestas las personas mayores por el simple hecho de su consideración como seres desvalidos”. También hay que huir de los estereotipos, ha señalado, y saber dar nombre a este colectivo en los diferentes formatos mediáticos. De esta forma, la manera más adecuada de tratar a una persona mayor es, simplemente “adultos mayores” (para personas que superan los 65 años), o simplemente, “personas mayores”. Hay que dejar de lado el tópico de la «persona de tercera edad», «viejos» o «ancianos».

De forma desafortunada, ha remarcado que este rechazo o edadismo provoca que el aislamiento de los mayores, y por ende, el padecimiento de problemas de salud. “Una de las consecuencias más lamentables de este hecho” ha señalado Esther “es la muerte. Simplemente, si durante la pandemia los medios hubiesen incluido a las personas de más de 65 años en las estadísticas, se hubiesen evitado tres mil muertes en residencias, y otras tantas en los hogares.»

 

Son personas mayores, no son “nuestros mayores” ni tampoco “abuelos”

 

Ya no se puede equiparar la vejez con la idea de abuelo o abuela. El creciente número de personas de edad mayor no se puede definir como una población de pacientes con enfermedades crónicas, o de jubilados desocupados”, indica Esther Duque. También hay que saber incluir a los ancianos no sólo en los medios, sino también para los medios. De esta forma, hay que abandonar el trato paternalista que reciben constantemente, como si de niños pequeños se tratasen. Esther Duque ha querido dejar claro que el primer paso deben darlo los periodistas y los medios.

Paralelamente, considera que son estas personas sometidas al edadismo quienes tienen en su mano la llave para lo que ha definido como “revolución silenciosa”; las personas mayores son las que consiguen mover las masas, “porque son quienes portan la mayor parte del consumo mediático que se realiza”. Cuando ellos dejan de ver un programa, este poco a poco decae en su consumo total en las encuestas de audiencias. “Se están empezando a convertir en referentes”, señala Esther con respecto a este punto “incluso hoy en día podemos encontrar influencers que se encuentran en esta franja de edad”. Por tanto, hay que saber valorarlos como personas importantes en la sociedad, y no apartarlos. “Tenemos que regalarles sus propios referentes; sus modelos a seguir”.

 

 

La clave está en cambiar la mentalidad

 

“Cambiar la mentalidad respecto a los adultos mayores no es sólo responsabilidad de los periodistas. Es competencia de todos nosotros, como sociedad”, ha querido recalcar la editora del Norte de Castilla. “Hay que dejar de burlarse de las personas mayores, de estigmatizarlos. La clave del cambio la tienen las audiencias. Son los dueños de la información quienes estimulan este trato hacia la gente mayor. También son quienes se encargan de decidir para quién, cómo y en qué forma se producirá la información”. Ha ilustrado este caso con su caso personal: “a menudo, me han dado informaciones por el hecho de ser mujer y joven. Cuando tenga diez años ya no lo harán. Pueden creer que soy mejor que una compañera con más edad que yo. Es triste, pero se hacen las cosas como ellos quieren que las hagamos casi siempre”

También ha querido lanzar un mensaje: “debemos hacer una televisión que no ocupe las 24 horas sólo para los jóvenes, que se busquen otros referentes para ellos. Tenéis que pensar que vosotros vais a ser ellos”, ha dicho, dirigiéndose a los jóvenes estudiantes de periodismo “vais a envejecer y os veréis en esa situación. Para ello hay que cambiar la realidad ahora, y empezar a hablar de los mayores ahora, empezar a entrevistarlos, escuchar lo que tienen que decirnos. Saber respetarlos

Esther ha dejado claro que “los mayores deben hacerse notar más, se deben promover las asociaciones para gente mayor y que puedan hacerse ver. Pero para ello, es nuestro deber como sociedad hacerles ese hueco.” Para la redactora, “el periodismo no puede mostrar a las personas mayores como una caricatura de una generación estancada, sino como ciudadanos independientes que se expresan y sienten libremente. Como tal, merecen ser mostrados”