Muyeres, un canto de esperanza ante la pérdida irreversible de nuestra cultura ancestral

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IRIS LEÓN ANTOLÍN  | FOTOGRAFÍA: IRIS LEÓN

Largometraje hecho para ser el transmisor de un importante mensaje. Esta historia acontece en los pueblos asturianos mas recónditos y fantásticos, pero también relegados por la modernidad condenados a un letargo infinito, hasta que un hombre interpretado por el músico Raúl Refree, recupere lo que muchos ya daban por perdido. En esos pueblos viven unas mujeres que son portadoras de un gran tesoro que ni con todo el dinero del mundo se podría conseguir. Ese tesoro tan valioso son los cantares, romances y leyendas que nos acompañan desde tiempos inmemoriales.

Se suele decir que las apariencias engañan, sobre todo cuando vas a ver una película y lo que acabas viendo es de todo menos lo que esperabas, en este caso pueden suceder dos cosas: que esa sorpresa haya sido grata y te haya gustado más de lo que esperabas o que por el contrario, te sientas estafado. En mi caso, ha sido lo primero, pensaba que la película trataba de un hombre que vuelve a su pueblo natal debido al fallecimiento de su abuela y recoge sus objetos personales sumergiéndose en un viaje al pasado y se percata de lo que se está perdiendo por esos lares o por lo menos eso era lo que esperaba cuando me informe sobre la película, pese a ello, no podía estar mas equivocada.

76 minutos dura, no obstante, no parece esa cantidad. Nada más empezar la película absorbe al espectador por varios motivos. Lo primero es que el filme este grabado en blanco y negro y está tan bien conseguido que parece una película de principios de siglo que ha sido encontrada y puesta al público ahora. Lo segundo son los cantos que se pueden oír durante toda la película que permite comprender el mensaje y ponerte en contexto, entender como era la vida en antaño.

Estos sonidos pueden generar un gran impacto debido a lo anómalo e insólito que son estos cantos. Se componen de varias voces tanto agudas como graves y de instrumentos de percusión como los panderos que agrega esos sonidos inusuales que no se pueden hallar en ninguna otra parte y a su vez se inspirados en los sonidos de la naturaleza.

 

La narración gira entorno a dos mujeres ancianas que se hayan en casas donde ahora solo quedan recuerdos sumergidos en melancolía. Para evitar esto nuestro protagonista recuperará unas cintas que grabo su abuela y las llevará hasta estas mujeres para recordar lo que una vez cantaron. Por eso, durante toda la película hay una ausencia de diálogos, debido a que se quiere enfatizar en la relevancia de estos cantos y como son olvidados hasta por las propias mujeres que los cantaban debido al paso del tiempo.

La película quiere trasmitir varios mensajes. El principal sería como estamos dejando morir la cultura milenaria que se haya en los distintos pueblos de España y no solo nosotros como sociedad sino también la propia gente de ahí. Aparte, entrelazado con el problema anterior, en los pocos diálogos que hay se deja entre ver otro problema que en nuestras sociedades actuales es bastante frecuente y nosotros somos partícipes. Ese problema es la profunda soledad que muchos ancianos sufren día a día, poco a poco esto les afecta y acaban muriendo solos sin que nadie le importe esto. Y se ve reflejado en lo siguiente:

Una de las ancianas se prepara para recibir a su hijo y al final este no acude porque estaba ocupado. Otro día el hijo la va a visitar y la trae una tele, pero la mujer sentencia «te echo más de menos a ti, que a la televisión«. Con esas palabras expone entre líneas esta soledad que las personas mayores llegan a sufrir pero, que parece poco relevante. Uniéndose al problema cultural debido a que cuando mueren también lo hacen las tradiciones, leyendas y costumbres que se vienen transmitiendo desde de hace siglos sin que nadie reclame por ellas. Asimismo, es pertinente mencionar otra escena en la esta anciana come con su hijo y él le dice que no se ve nada por la ventana y ella sentencia «lo que se mira por la ventana es la verdad «. Exponiendo también la despoblación rural acontecida en las ultimas décadas, dejando un panorama bastante desolador.

En otra escena, la otra anciana le dice a su hija, tras haber estado viendo fotos antiguas y recordando su juventud rodeada de naturaleza, música y tradiciones:  «Ahora nadie sabe hacer esto y dentro de poco se perderá todo concluyó «.

Con estos tres diálogos se confirma lo que se quiere transmitir y que muchos quieren esconder y es que la creciente despoblación rural ha dado por consecuencia que muchos pueblos sean abandonados y con ello todo su pasado, en otros casos se quedaron algunas personas que ahora son ancianas y que tienen un negro destino, ya que morirán solas y con ello todo lo demás. Al final se muestra una silla vacía, que quiere simbolizar la muerte cultural que presenciamos cada día que pasa.

Por lo tanto, deja reflejado a la perfección muchos de los problemas inminentes que estamos viviendo en la actualidad y que no tienen una solución. Siendo de gran importancia dar visibilidad para percatarnos de la dura realidad en la que vivimos sin darnos cuenta de lo que nos depara si dejamos pasarlo, ya que como muchos afirman «quién desconoce su pasado esta condenado a repetirlo»