LIDIA RUIZ LÓPEZ | Fotografía: wikimedia commons
Se cumplen 88 años de la retransmisión radiofónica que desató el caos demostrando consigo, el poder de los medios de comunicación

La noche del 30 de octubre de 1938, en todos los hogares de Estados Unidos podía escucharse lo que aparentemente era un programa de radio musical más de la CBS (Columbia Broadcasting System) cuando de un momento a otro las sintonías fueron interrumpidas por una voz alarmante que aseguraba la aparición de un misterioso cilindro metálico en la granja de Grover’s Mill (Nueva Jersey), tras observar unas severas explosiones de gas en Marte.
¡Señoras y señores, esto es increíble! ¡El extremo superior del cilindro está comenzando como a pelarse…! ¡La cabecera empieza a dar vueltas como un tornillo! Debe de estar hueco…
¡Se está moviendo!
Policía: ¡Échense atrás! ¡Fuera de ahí!
Señoras y señores, esto es lo más terrible que yo he visto en mi vida.
¡Un momento! Alguien o… algo… ¿serán ojos? ¡Pudieran ser de una cara! ¡Pudiera ser de…!
Dios santo…
No, realmente son tentáculos, ahora lo veo mejor. Es una criatura grande, mayor que un oso. Es… es algo indescriptible.
Disculpen, hay que hacer un alto en la conexión, la policía nos está apartando. Voy a una posición más segura, ¡Por favor, mantengan la sintonía…!
[Sintonía de piano]
¡Esperen! ¡Algo ocurre! [Sonidos de alarma]
Me parece distinguir algo parecido a un fino rayo de luz dirigido contra una especie de espejo.
¿Qué es eso? ¡Un chorro de llamas salta desde ese espejo sobre la gente que empieza a correr! ¡Las personas están cayendo al suelo!
¡Dios mío, todos se están abrasando! [Gritos de dolor]
[Se corta la transmisión]
Todos los oyentes se alarmaron de inmediato. El programa desencadenó una histeria masiva que hizo colapsar carreteras y calles. Familias enteras trataban de huir del país. Todo resultaba en un caos que ni la policía era capaz de contener.
Lo que, aparentemente, era una locución de radio real no resultó ser nada más que la lectura de un fragmento de “La Guerra de los mundos” de H. G. Wells. Orson Welles, actor y director de cine estadounidense se encontraba detrás de la planificación de aquella catástrofe.
El locutor de radio, junto a su equipo de redacción, buscaban ofrecer un entretenimiento único en aquel especial de halloween que, sin tener conciencia, salió de plano y se convirtió en un acontecimiento que sería recordado hasta el día de hoy.
Se cumplen 88 años de aquel suceso.
La emisora de radio anunció de forma previa al programa la realización de éste. Una lectura de la novela “La Guerra de los Mundos” de H.G. Wells. La leyenda que llegó a través de la historia fue que la mayoría de los oyentes llegaron tarde al programa por lo que, carecían del conocimiento sobre la fantasía y falsedad de los acontecimientos.
En la época se realizó una versión sensacionalista. El estudio del sociólogo Hadley Cantril “The invasión from Mars: A Study in the Psychology of Panic” afirmaba que aproximadamente una 6 millones de personas escucharon la transmisión, y aseguraba que 1’7 millones creyeron que el informativo era real, y 1’2 sintieron terror o histeria. El estudio de Cantryl fue derrocado demostrando que el sociólogo solo había entrevistado a menos de 140 personas.
Otros historiadores y sociólogos como Jefferson Pooley o Michael Socolow arrojaron datos acerca de la baja audiencia del programa aquella noche argumentando que el 80% de los estadounidenses se encontraban escuchando el programa de humor de Charlie McCarthy en la cadena rival y aportando sondeos de la empresa C.E Hopper (una empresa estadounidense pionera en la medición de audiencias de radio y televisión) que mostraban que solo el 2% de los radioyentes estaban escuchando el programa de Welles.
Las portadas de los periódicos del 31 de octubre se llenaron de títulos que anunciaban el terror y furor que había provocado la emisión de radio. Orson Welles se vio obligado a conceder una rueda de prensa en Nueva York aclarando las preguntas de los periodistas:
Orson Welles dando una rueda de prensa tras el caos ocurrido por su locución
“Definitivamente no era consciente del caos que podía provocar. La técnica que utilicé no era original mía, ni si quiera era nueva” – declaraba un joven Orson Welles de 23 años.
Las palabras que recordó la prensa fueron “esto ha sido la versión de la radio de vestirse con una sábana, saltar de detrás de un arbusto y decir ¡buh!..”.
El programa de radio hizo uso de sonidos de ambiente y otras voces que sostenían el relato con veracidad.
Durante los años 30 y 40 la prensa escrita perdió inversores ante el gran crecimiento y auge de la radio, dada esta situación se exageró de manera desmesurada la culpabilidad e influencia que poseía la radio tras el suceso ocurrido aquella noche.
A día de hoy, “La Guerra de los Mundos” ha dado lugar a películas y documentales en los que se debate si realmente desembocó en aquel caos y desconcierto, o se trató simplemente de una retransmisión más de radio.
Set de rodaje de la película \"La Guerra de los Mundos\" en Universal Studios Hollywood
88 años después de aquella noche de octubre en la que la radio sembró el pánico y demostró por primera vez la vulnerabilidad de las masas ante un relato bien contado, la radio sigue a la espera de que una voz autorizada rompa de nuevo el silencio ante la llegada de vida extraterrestre, esta vez, de manera no ficticia.














