ANA MARTÍN ORTIZ DE ZÁRATE | Fotografía: Pixabay
El juicio por difamación entre el actor Johnny Depp y su exmujer, la también actriz Amber Heard, fue la muestra de la influencia que pueden tener los medios de comunicación en la percepción de estos casos
El 1 de junio de 2022 el jurado de Virginia declaró a Heard culpable por difamación y se la condenó a una compensación económica de 15 millones de dólares, luego reducida. Por su parte, a Depp también se le declaró culpable de un cargo de difamación, por unos mensajes que compartió con uno de sus abogados, por el que tuvo que indemnizar dos millones de dólares a la actriz.
Todo este caso comenzó en 2018, dos años después de su divorcio, cuando The Washington Post publicó una columna escrita por Amber Heard donde relataba que era superviviente de violencia doméstica y pedía un cambio a la sociedad. No hacía referencia directa a Johnny Depp aunque se intuía que se hablaba de él. Esta columna coincidió con el auge del movimiento #MeToo, por lo que la prensa respaldó públicamente a la actriz.
Depp alegó que esa columna tuvo un impacto negativo en su carrera y hasta llegó a perder papeles por esas acusaciones, como ocurrió con el de Jack Sparrow en Piratas del Caribe o Gellert Grindelwald en las películas de Animales fantásticos.
Ese mismo año The Sun publicó otro artículo donde se calificaba a Johnny Depp como maltratador. Nuevamente, el actor denunció a la empresa encargada de editar el tabloide y al periodista Dan Wootton, que fue el encargado de escribirlo. En este caso el juicio tuvo lugar entre 2020 y 2021 y, a diferencia de lo que ocurriría en Virginia al año siguiente, lo perdió. El Tribunal Superior de Londres consideró que 12 de los 14 supuestos incidentes relatados fueron ciertos, por lo que se le dio validez al artículo. Esto volvió a tener repercusión en la reputación de Depp, además de favorecer la posición de los medios sobre Amber Heard.
Ya en 2016 la actriz participó en la campaña #GirlGaze donde habló de su experiencia con este tipo de violencia y escribió un artículo para la revista Porter.
Muchos medios aprovecharon para compartir relatos sobre cómo había sido el pasado del actor, lo que influyó en la imagen pública de Depp y condicionó la historia al inicio.
De esta forma cuando comenzó el juicio de Virginia el 11 de abril de 2022 la prensa era principalmente favorable a Amber Heard.
De hecho la prensa varía geográficamente. En España se centraron en la narración sobre lo que ocurría en cada sesión del juicio, mientras que en los medios anglosajones se puso énfasis en el análisis de las pruebas y en el cuestionamiento de las mismas.
De esta forma se puede entender que se abre un “juicio paralelo» donde por un lado está el proceso judicial, que fue retransmitido en directo, y por otro la opinión que se genera a raíz de lo que se difunde en la prensa.
Durante el inicio la prensa tendió a ser más favorable a Heard que a Depp, pero a medida que se iban oyendo los diferentes testimonios y se mostraban las pruebas fueron cambiando las posiciones.
Este caso es un ejemplo sobre cómo la cobertura de la prensa y las redes sociales pueden volverlo un fenómeno mediático. Además de que se mostró la importancia del periodismo ciudadano que en este proceso judicial fue decisivo para virar la percepción pública de ambos personajes.
Entonces, lo que se demuestra es el poder que tienen los medios de comunicación a la hora de afectar a la reputación de las personas. Es el deber de los periodistas saber tratar estos temas con la responsabilidad y el criterio debidos, siempre con la idea de informar y no la de anticipar el veredicto que condicione la opinión pública.










