Una fecha para hablar de lo que muchas veces callamos
ALBA CALLE PÉREZ | Fotografía: ChatGPT
Cada 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental, una fecha que pretende dar visibilidad a un problema que, aunque cada vez está más presente en nuestras conversaciones, todavía está rodeado de prejuicios. Hablar de salud mental debería ser tan normal como hablar de cualquier otro aspecto de nuestra salud. Este año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) centra la campaña en escuchar a las personas que han vivido estos problemas en primera persona, bajo el lema «Escuchemos a las personas con experiencia vivida: voces reales, cambio real».
Una realidad que afecta a millones de personas
A veces se puede pensar que los problemas de salud mental son algo lejano, pero los datos muestran todo lo contrario. Según la OMS, más de mil millones de personas en el mundo tienen una afección de salud mental. Además, entre los problemas más habituales se encuentran la ansiedad y la depresión. Esto demuestra que no se habla de una realidad que afecte únicamente a un determinado grupo de personas. Puede aparecer en diferentes edades y circunstancias y afectar a la forma de estudiar, trabajar, relacionarse o, simplemente, afrontar el día a día.

Los jóvenes y la presión de estar bien
Desde el punto de vista de alguien joven, es difícil no pensar en la presión que existe actualmente por aparentar que todo va bien. Redes sociales, estudios, trabajo, expectativas familiares o incertidumbre sobre el futuro pueden terminar por acumularse. Vivimos rodeados de imágenes de vidas aparentemente perfectas, mientras que nuestros problemas normalmente quedan fuera de la pantalla. Esto no significa que las redes sociales sean responsables por sí solas de los problemas de salud mental, pero sí forman parte del entorno en el que muchos jóvenes se han acostumbrado a vivir.
Escuchar a quienes lo han vivido
Precisamente, el lema elegido por la OMS este año resulta especialmente importante. No se trata solamente de hablar sobre las personas con problemas de salud mental, sino de escuchar lo que ellas tienen que decir. La organización señala que «la experiencia vivida es experiencia» y defiende que quienes han pasado por estas situaciones tengan un papel real en las decisiones relacionadas con los servicios y la atención. Nadie conoce mejor determinadas dificultades que quien ha tenido que enfrentarse a ellas.
Pedir ayuda no significa ser débil
Otro de los mensajes que debería acompañar a esta fecha es la importancia de pedir ayuda. Acudir a un psicólogo o a otro profesional de la salud mental cuando sentimos que no podemos gestionar una situación no debería verse como un fracaso. Pedir ayuda puede ser precisamente el primer paso para empezar a encontrarnos mejor. No tenemos que esperar a estar al límite para hablar con alguien.

Hay ayuda y no hay que recorrer el camino solo
En España también existen recursos para las personas que atraviesan momentos especialmente difíciles. El 024, puesto en marcha por el Ministerio de Sanidad, ofrece atención gratuita, confidencial y disponible las 24 horas del día, los 365 días del año, para personas con pensamientos o riesgo de conducta suicida y también para familiares y allegados. En una emergencia vital inmediata, Sanidad recomienda llamar directamente al 112.
El 11 de octubre también importa
El Día Mundial de la Salud Mental puede conseguir que durante un día hablemos más de ansiedad, depresión, estrés o de la importancia de acudir a un psicólogo. Pero la salud mental no debería ocupar la atención social solamente un día al año. Quizá el verdadero objetivo sea conseguir que preguntar «¿cómo estás?» deje de ser una pregunta automática y se convierta en una oportunidad para escuchar de verdad.
Estar mal no significa que vayamos a estar mal para siempre. A veces, el camino para encontrarnos mejor comienza con algo tan sencillo y, a la vez, tan difícil como reconocer que necesitamos ayuda. Hablar, pedir apoyo y dejarse acompañar también es cuidarse.















