IRIS LEÓN ANTOLÍN  |  FOTOGRAFÍA: Iris León

¿Nos convertimos en malas personas por el entorno que nos rodea? ¿O simplemente nacemos con maldad en nuestro interior? Estas preguntas no paran de rondarme después de ver la nueva película de los Juegos del Hambre: balada de pájaros cantores y serpientes. A pesar de ser la primera vez viendo un filme de esta saga, el desconocimiento inicial me permitió reflexionar.

Panem, es decir el mundo de los Juegos del Hambre gira entorno al control, divido entre el Capitolio (centro de Panem) y a sus alrededores están los distritos, quienes se ocupan de tareas fundamentales para el desarrollo de la economía, tales como la agricultura o la ganadería. En un momento determinado, los distritos se sublevaron en contra de los altos mandos derivando en una sangrienta guerra. El Capitolio ganó y a modo de venganza decidieron crear los fatídicos juegos.

¿Qué son los Juegos del Hambre? Esta cuestión es planteada continuamente al protagonista, Coriolanus Snow. Para él, es un castigo que aplicó el Capitolio para castigar a los distritos después de la guerra, sin embargo, después de vivirlos desde dentro, se da cuenta de que fueron creados para controlar a la bestia que el humano lleva dentro.

Esta declaración tiene un trasfondo humanista que muchos filósofos se han planteado a lo largo de la historia. El anarquismo afirma que el individuo no necesita ningún estado para su vida, no obstante, Platón o Aristóteles defienden lo contrario.

Coriolanus Snow y Lucy Gray dando una entrevista a la televisión de Panem

Los tributos seleccionados para matarse entre ellos a modo de juego (bastante similar a los gladiadores de la Antigua Roma) es macabro y es justificado con argumentos pésimos que para ellos tienen todo el sentido del mundo, afirmando que así no se volverá a repetir el pasado, pero a costa de vidas inocentes.

Otra aspecto a recalcar, es que la autora creó este mundo basándose en el sistema comunista, no solo por el diseño de sus infraestructuras que es bastante parecido a los edificios soviéticos, sobrios y cuadrados; la importancia del ejército en la vida cotidiana o una sociedad organizada en sectores, sino por el férreo control que ejerce el Capitolio sobre sus ciudadanos y sobre todo en el protagonista, Coriolanus Snow.

Él proviene de una familia adinerada del Capitolio, pero que por la guerra ha caído en la pobreza más absoluta que se esfuerza por ocultar, mostrando que las apariencias están por encima de cualquier otra cosa. Aparte, odia a los distritos sin razón aparente. A veces, tiene momentos lúcidos en los que intenta reflexionar la razón de su odio y comportamiento, pero el ambiente que lo rodea se interpone en ello.

Ciudad de Panem en obras

Lucy Gray, quien durante toda el filme será un personaje clave, debido a que le intenta quitar la venda que tiene en los ojos a Coriolanus. Aparte de hacerle reflexionar sobre la utilidad de los juegos. No obstante, el Capitolio tenía un gran peso sobre él. Reflejando así la caída de una persona al abismo, quien va dejando atrás toda su humanidad por el poder y el prestigio. Y así es como se puede ver paso por paso la subida al poder de un futuro dictador.

Asemejándose así al mito de la caverna de Platón; Coriolanus es uno de los prisioneros que habitan dentro de la de la cueva y solo cree en lo que le enseñan ahí. Pero, aparece Lucy Gray, quien vendría a representar el prisionero que salió a fuera y se percató de lo que les estaban ocultando. Asimismo, este vuelve adentro para contárselo a los demás, pero debido al sometimiento que habían padecido toda su vida los prisioneros matan a su compañero.

En conclusión, muchos afirman que esto es una distopía, pero no está tan alejada de la realidad. La autora, Suzanne Collins creó un mundo llenó de complejidades que se asemeja mucho al nuestro. Aparte, de sus impredecibles personajes. Ninguno es bueno ni malo y realmente actúan según su propio egoísmo, no obstante, eso es lo que les hace tan humanos y que muchos hayan empatizado con un villano y futuro dictador.

Escenario de los décimos Juegos del Hambre