
Lorena Arias Duque | Fotografía cedida por Mª Aparicio
Su sueño es llegar a ser corresponsal. Con sólo veintiún años, parece estar en el lugar indicado, en la carrera que siempre tuvo claro que haría, incluso cuando otros jóvenes a su alrededor tenían dudas sobre su propio futuro. María Aparicio bien podría tener un don para visionar aquello en lo que puede destacar o tal vez es cuestión de conocerse muy bien a sí misma. Y, en cualquier caso, es toda una suerte. Está a las puertas de graduarse en Periodismo en la Universidad de Valladolid y, hace poco más de un mes, se subió al escenario del teatro Zorrilla para presentar la gala de los premios Miguel Delibes de Periodismo.
La convocatoria llegó a los estudiantes de cuarto curso por correo electrónico, y se extendió, posteriormente a los de tercero. Fueron pocos los candidatos, en parte, más por inseguridad que por desinterés. Pero Aparicio no dudó. En esta entrevista, relata su experiencia.
¿Por qué decidió postularse como presentadora de la gala?
Vi un correo que nos mandaron con las bases. Y yo dije, pues, adelante.
Me pareció una oportunidad que había que aprovechar y que podía ser divertido, una experiencia nueva que no había tenido antes. Había que hacer un vídeo de menos de un minuto explicando por qué te tendrían que escoger. Lo hice porque me veía con posibilidades y porque dije, si no lo pruebo, no me van a coger.
Así que dije, adelante, lo hago. Lo hice y me llamaron.
¿Cómo fue el momento exacto en que supo que la habían escogido?
Estábamos de vacaciones, de hecho, en Semana Santa, y me llamaron.
(Imita) «Hola, soy el vicepresidente de la Asociación de la Prensa de Valladolid. Hemos visto tu vídeo, nos ha gustado y queríamos contar contigo. Que si puedes, si estás disponible».
Y yo digo, ¡sí, hombre, por supuesto, cómo no!
La verdad, no me lo creía. Creo que tuve un poco de síndrome del impostor. Pero, bueno, me puse muy contenta y emocionada. Tampoco había mucho tiempo entre medias como para planificarme.
¿Qué cree que hizo que escogieran su vídeo?
Bueno, creo que intenté ser un poco lista. Quiero decir, esto es una gala profesional. Buscan a alguien profesional, pero tampoco a alguien que les vaya a meter la chapa. Entonces, intenté hacer el vídeo dinámico, un poco improvisado para que se vieran distintas facetas. No sé muy bien por qué lo escogieron, pero creo que es un poco eso.
¿Cómo fue el proceso de preparación? ¿Le dieron pautas o un guion?
Me dieron el guion, sí. Encima coincidía que el presentador era Miguel Castañeda, de la tele, y yo he estado haciendo las prácticas en el radio, que está en el mismo edificio. Entonces, nos entendimos muy bien y me ayudó muchísimo. Eso también fue una suerte, porque si no hubiera estado muchísimo más perdida. Pero me dio muchísima seguridad.
¿Fue necesario que tuviera algún conocimiento previo?
Bueno, no me lo dijeron que buscara nada, pero, por mi cuenta, busqué un poco las obras que habían ganado, el vídeo de la gala del año anterior. Para ver un poco las dinámicas. Creo que la clave es saber a dónde vas, cómo lo hacen allí y adaptarte para hacerlo lo mejor posible.
Y, una vez allí… ¿Hubo nervios?
La verdad es que yo me quedé hasta sorprendida. No tuve nervios hasta el momento que se apagaron las luces y nos dijeron «entráis en 30 segundos». No había estado nervioso en toda la tarde, ni ensayando en el escenario, ni en el teatro y, de repente, fue como una ola. Pero igual que vino, se fue. Salí, empezamos a hablar, iba todo bien, llegó el primer vídeo y fue como, ya está.
¿Qué es lo que más destacaría de aquel día?
Muchísimas cosas. Fue un día súper bonito. Yo me lo pasé muy bien, me divertí mucho. El proceso me pareció divertido, formativo. ¡Me sentía un poco Hanna Montana, la verdad! Estar en el escenario, rodeada de gente importante de la prensa, es también una responsabilidad. Pero me felicitó bastante gente. Hablé con muchas personas y les había gustado lo que había hecho. Fue también muy gratificante eso. Fue una súper experiencia, tanto en lo personal, como en lo formativo.
¿Se lleva algún contacto o relaciones profesionales?
Pues, conocí a mucha gente cuando estuve hablando con los premiados. Por ejemplo, a la persona que puso el grado de Periodismo en Valladolid. También fueron muchos profesores a la gala. ¿Contacto de teléfono? Pues no. Pero la verdad es que sólo estar allí y tener la oportunidad de conocer a tanta gente, en un ambiente tan periodístico, fue una gozada.
¿Qué conclusiones puedo sacar del sector periodístico y el político?
Puede decirse que lo trabajos tuvieron un cierto carácter político, no en sí mismo, pero sí en el aspecto de las reivindicaciones. He visto también distintos tipos de periodismo, porque los dos premiados tenían perfiles y obras conceptualmente muy diferentes. He conocido también un poco el estado del periodismo y las principales reivindicaciones reales, a partir de las que se hicieron allí. Un poco lo que estamos viendo constantemente, que el periodismo tiene que ser claro, que no se tiene que dejar llevar por la inmediatez, que debe tener responsabilidad social. Lo resumiría así.
Podría decirse que esto supone esto un hito para su currículum. ¿Cómo lo percibe?
Pues, es una línea, claro. Para el currículum siempre viene bien. Pero creo que esto ha sido más bien una experiencia de aprendizaje personal. También de conocerse a sí mismo. Cómo actúas en determinados escenarios, conocer la preparación de este tipo de eventos. Ha sido un aprendizaje personal.
En lo profesional, también ha estado muy divertido. Pero, la verdad, me quedo con todo lo que he aprendido más personalmente que para la línea del currículum.
¿Podría dar algún consejo a los compañeros de Periodismo para futuras oportunidades como esta?
Creo que lo principal es presentarse. Lo hablaba con amigas mías hace días. Algunas decían «bueno, es que yo pensé en presentarme, pero dije, no sé yo». Hay que presentarse, hay que tirarse a la piscina. En todo lo que salga y creas que puedes dar lo mejor de ti, adelante.
Claro, también hay que tener un compromiso. No es presentarse por presentarse. Pero siempre que creas que puedes dar algo, hay que intentarlo. Preséntate. Mandas tu vídeo. Te informas un poquito, lógicamente, de a qué te estás presentando, qué quieren, qué buscan, y te presentas. Y, si te cogen, genial. Si no te cogen, aunque sea ya te tienen en el radar.
Presentarse, atreverse y hacer todo lo posible por aprovechar todas las oportunidades de la universidad que, a lo mejor, por lo que sea, a veces pasan desapercibidas. Creo que aprovecharlas es la clave
— Aprovechar las oportunidades e intentarlo. Nos quedamos con eso. Muchísimas gracias, María. Ha sido un placer.
— Igualmente, encantada.









