Anna Bosch: una mujer de micrófonos tomar

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Miguel Li y Daniel Caballero  |  Fotografía: Miguel Li

Este lunes ha venido a los ciclos de InforUVa la periodista de la televisión pública, Anna Bosch. Una periodista incansable que solo quiere tiempo y medios para que pueda hacer su trabajo: periodismo.

La antigua corresponsal de Moscú vino a comentar su obra: ‘El año qué llegó Putin’. Una obra que narra su vida profesional en Rusia en una época de convulsión: cuando Putin llegó como regalo de bienvenida de año nuevo de 1999. Un libro que le propusieron y que aceptó, no sin antes reflexionar sobre si sería una impostora, por no ser una experta en la materia, ni por ser una experimentada corresponsal rusa. «¿Qué podía contar que tuviera algún interés, y que fuera honesto? Entonces me di cuenta de que realmente yo estaba allí, cuando llegó Putin, cuando se sembró aquella semilla que sabía sí iba a fructificar».

Pero ante la pregunta de qué piensa del destino de Putin, ella expresa lo siguiente: «Como periodista, es un error hacer previsiones». A lo que añade que es un error mayúsculo teniendo en cuenta que se trata de Rusia.

“Era el mejor, el valor más seguro” es lo que respondía a Rosa Villacastín. Así respondía a la pérdida de Carlos Franganillo de los informativos de RTVE ya que ha fichado por Telecinco a partir de enero.

¿Por qué lo era?

«Si tú haces una búsqueda en Google, verás que las mejores críticas al telediario siempre están relacionadas con algún especial que ha conducido el propio Franganillo, pero no solo él, pues hay otros telediarios tras los que hay toda una maquinaria y todo un equipo».

Afirma que «el equipo sigue, y hoy la noticia es que lo va a sustituir una persona que está a su nivel: Marta Carazo». La nueva directora, y hasta ahora corresponsal de Bruselas, tendrá que mantener el nivel de Franganillo y aumentar la calidad de sus telediarios que le ha valido el segundo informativo más visto de su franja.

¿Cómo se hace para durar tantos años, tantas legislaturas, en la televisión pública?

«Teniendo un campo de especialidad que roce lo menos posible con la política nacional, así de duro. También, asumiendo que en Televisión Española (TVE) no hay carrera profesional: un día eres corresponsal y otro ni si quiera haces noticias de agencias».

¿Le gustaría tomar el mando de los servicios informativos?

«Mi vocación, y lo que me gustaría, es poder hacer el trabajo de a pie, el trabajo del reporterismo, y tener medios para hacerlo».

Bosch no quiere seguir la corriente de mandar a cierta edad como está estipulado el modelo español: «Lo único es que tengo una pelea, porque al igual que en los países anglosajones, se reconozca la veteranía».

Una periodista que ‘ha abrazado el siglo XXI’ ya que escribe para la web y realiza Tiktoks con un lenguaje sencillo para explicar algo complejo, entre otros aspectos. Espera estar a la altura de la próxima presentadora de telediarios.»El perfil que yo tengo ahora es el de veteranía y el de que domino ciertos campos gracias a mi experiencia».

¿Piensa jubilarse pronto o continuar más años en la profesión?

«No quiero acabar haciendo periodismo con dentadura postiza. En otras palabras, no quiero morir con las botas puestas».

Así es como termina una entrevista en la que se ve a una reportera más lúcida que nunca y con una visión plana sin ínfulas de superioridad, tanto por la práctica como en el verbo.