A pesar de haber cambios en el once, España consolidó su juego en Oviedo
HUGO GARCÍA VILORIA | Fotografía: Hugo García Vilora vía Canva
La actual campeona del mundo visitaba por primera vez después de 11 años el estadio Carlos Tartiere, feudo donde el Real Oviedo juega sus partidos como local.
Antes del inicio del encuentro, el exjugador de la selección absoluta, Juan Mata, le dio al actual capitán de la “Roja” la Copa Del Mundo para que el centrocampista la levantara al cielo de Oviedo y así ofrecérsela a todos los presentes.
Primera parte dominadora
El encuentro comenzó con un dominio claro de la selección nacional, quién tuvo por medio de Lamine Yamal, la primera ocasión del partido en el minuto uno. No fue hasta que el cronómetro marcaba el minuto cinco cuando el jugador blaugrana hizo de las suyas, y tras recortar a su marca en la frontal del área, mandó un misil al fondo de la portería que adelantó a España en el partido.
Siguiendo a Lamine, también tomaron la iniciativa sus compañeros, teniendo las ocasiones de gol más claras Dani Olmo, Pedri y Alex Baena.
Pero fue Rodri, quién aprovechó una gran jugada colectiva previa, consiguió desmarcarse y poner el segundo de los tantos en el marcador para España tras un rechace del guardameta checo. El conjunto de Luis de la Fuente llegó al descanso con buenas sensaciones y un dominio del partido con todo tipo de ocasiones.
Por su parte la selección de la Republica Checa, tuvo unos tímidos acercamientos a la portería que, esta vez defendía David Raya, pero no tuvieron éxito.
En lo que respecta a la segunda parte, el seleccionador nacional realizó dos cambios para refrescar los laterales del campo: salieron Alex Baena y la joven promesa Lamine Yamal y entraron en su lugar Víctor Muñoz y Yeremi Pino.
Segunda mitad: de menos a más
En los primeros instantes del segundo acto, hubo una falta en el lateral del área para el conjunto visitante que intentaron convertir en un gol que no pudo ser porque, aunque con polémica por un posible fuera de juego, el tanto que consiguieron no subió al marcador.
La República Checa lo intentó por todos los medios, y no fue hasta el minuto 68 cuando Slama metió para su equipo gracias al pase de su compañero Adam Hlozek. Diez minutos más tarde, su capitán fue expulsado del partido por doble amarilla.
Por su parte, aprovechando la expulsión, el combinado español tuvo un mal inicio de la segunda mitad y eso se vio reflejado en el devenir de los minutos. No fue hasta el minuto 88 cuando Mikel Merino, marcó el tercer y definitivo gol para España resultando el partido con un 3-1 para España, quien sigue ampliando la racha de partidos invictos a 41.















