MARTA GAMAZO RODRÍGUEZ | FOTOGRAFÍA: Pexels
La salud mental está ganando cada vez más reconocimiento. Por eso, el 10 de octubre es un día para conmemorar la importancia de la visibilidad, atención y del cuidado de la salud mental.
La Federación Mundial para la Salud Mental (1992) eligió este día para concienciar a la población sobre las enfermedades y los trastornos mentales. Así mismo, la importancia de establecer protocolos e iniciativas para mejorar los ya vigentes es muy necesario.
Hoy se celebra este día en más de 100 países. Este año el foco se ha puesto en el suicidio, que ha causado la muerte de 800.000 personas en todo el mundo en 2022.
¿Con qué datos contamos?
Los datos hablan por sí mismos: en España, el 6,7% de la población sufre trastorno por ansiedad y depresión; entre el 2,5% y el 3% de la población adulta padece un trastorno mental grave.

Según la Confederación de Salud Mental de España, más de la mitad de las personas que conviven con un problema de este tipo no reciben acompañamiento psicológico. Este último dato confirma que, aunque actualmente estamos siendo testigos de una mayor presencia de temas relacionados con la salud mental en los medios de comunicación, todavía continúa siendo un tabú.
De hecho, El estigma social que aún supone ir al psicólogo hace que muchas personas no acudan. A esta razón se pueden sumar otras, como el miedo a abrirse emocionalmente o causas económicas.
El político madrileño de Más Madrid, Íñigo Errejón, hizo unas declaraciones respecto a ello en el Congreso de los Diputados en 2021: “Hay que doblar el número de psicólogos en la sanidad pública porque que alguien te eche una mano cuando lo estás pasando fatal no puede ser un lujo’’. Su comentario tuvo mucha repercusión especialmente en redes sociales, donde también se criticó la respuesta del diputado del PP Carmelo Romero, que le aconsejó “ir al médico’’.
Precisamente, estudios recientes señalan a las redes sociales como las responsables del aumento de casos de anorexia y ansiedad entre los más jóvenes. Ver constantemente vidas idílicas, relaciones y cuerpos perfectos provoca efectos especialmente nocivos en la autoestima y la imagen personal.
No obstante, de esta situación también han emergido movimientos como el body positive (aceptación de todos los cuerpos) y otros que abogan por no retocar las imágenes y mostrar nuestra versión más real.
Problemas y síntomas
La falta de inversión en profesionales de la salud menta abrió un debate tanto en el Congreso como en la calle. Además, esta necesidad se ve plasmada en el informe Mental Headway 2023, donde España se sitúa, junto a Bulgaria, como uno de los países que menos dinero destina para la salud mental. En concreto, 25 profesionales por cada 100.000 habitantes. Otros países como Finlandia, Dinamarca o Suecia superan los 150 psicólogos por cada 100.000 habitantes.
En muchos casos, se descarta la ayuda profesional porque no se identifica que pueda existir un problema. Se normaliza hasta tal punto que se aprende a convivir con ello.
Es importante detectar los síntomas que pueden alertar de un empeoramiento de la salud mental: dolores o molestias inexplicables, consumir más drogas de lo habitual, sufrir cambios de humor y de sueño, no tener energía o aislarte de tus seres queridos y actividades que disfrutes.
La pandemia de COVID-19 cambió nuestras vidas, pero también nuestra salud mental. En los primeros meses se produjo un aumento de las reacciones agresivas hacia los sanitarios, así como el deterioro de las relaciones sociales y la falta de autoestima. Por ello, es imprescindible un protocolo adecuado.
¿Qué planes pone el Gobierno en marcha?
A nivel estatal, el Gobierno español marca en el Plan de Salud Mental 2022-2024 acciones prioritarias aspectos como la creación de las vacantes necesarias, y el fomento de la transformación de los contratos de interinidad en contratos de estabilidad en los centros sanitarios o unidades de salud mental. Además, prioriza la evaluación y adecuación de las necesidades de los recursos humanos en salud mental en todos los ámbitos asistenciales, entre otras.
A nivel internacional, el compromiso de la OMS en su Plan de Acción Integral sobre Salud Mental 2013-2030 defiende la mejora de salud mental. Para ello empleará una estrategia de liderazgo y gobierno fuertes, establecerá una prestación completa, integrada y adaptada a las necesidades de cada ciudadano, aumentará las estrategias de prevención y fortalecerá los sistemas informáticos y de datos.
A pesar de esto, el último informe Atlas de Salud Mental, que recoge los avances de los países en cuanto a salud mental, mostró resultados desfavorables en todos los países. A raíz de esto, se buscó «acelerar la aplicación del plan de acción para lograr progresos significativos en la mejora de la salud mental de su población».










