MARÍA GUERRA VALCÁRCEL | Fotografías: María Guerra
Autónomos. Libres unos de otros. Una sociedad de individuos. No hay nada más sueco que la independencia. La mitad de la población de este país vive sola y un cuarto muere sin nadie que le cuide o le acompañe en sus últimos momentos. La teoría sueca del amor, dirigido por Erik Gandini, es el documental del mes de noviembre en la Universidad de Valladolid. En el aula Mergelina de la facultad de Derecho, se proyectaron esta semana 76 minutos de película que condensaron cómo vive una sociedad tan independiente como Suecia. El país, según el filme, se ha convertido en una comunidad que no necesita el contacto físico con otras personas. Un documental cuyo tema principal no son las relaciones de pareja, sino la independencia, hizo que por el tono de ciertos contenidos la proyección no estuviese permitida para menores de 12 años. Y es que, como recalcó el presentador, «el título no es lo que parece».
La teoría sueca del amor dice que las relaciones auténticas deben basarse en el principio de independencia de las personas, que una mujer no está sujeta a un hombre, ni siquiera para ser madre. La familia ideal sueca es aquella que está formada por individuos adultos e independientes. Muchas madres necesitan espacio, les basta con ver a otras personas de vez en cuando. No ven imprescindible una relación para tener un hijo. Pero sí que es cierto que en algunas ocasiones esa soledad se magnifica y echan de menos a alguien que les espere en casa o que les prepare el desayuno por las mañanas. Pero siempre existe una resistencia. Un grupo de jóvenes va a los bosques a buscar un momento de encuentro y cordialidad. Son personas que lloran, que aman, que sienten. Ellos aceptan en su grupo a cualquier persona que quiera cambiar, dejar de ser independiente y autónoma y que necesite el calor humano. Aquí te enseñan a ‘respirar’ y a volver a nacer.

Debido a este aislamiento e independencia, los donantes de esperma son muy importantes para esta sociedad. Dinamarca cuenta con el banco de esperma más grande de todo el mundo. Cryos International facilita mucho el proceso de fecundación para las mujeres solteras. Las futuras mamás hacen una selección de los donantes a través de la página web. Después de proporcionar sus datos personales y realizar el pago, eligen la fecha y lugar de entrega. El paquete con el esperma le llega a su propia casa para que se autoinsemine. Las mujeres piensan entonces: “¿Para qué necesito un hombre?». Ole Schou, fundador de Cryos International, se pregunta dónde estarán los hombres en el futuro. La comunidad se hunde si no te reproduces, pero la tecnología está avanzando mucho y ahora las madres de estos países nórdicos como Suecia o Dinamarca, donde no necesitan contacto físico, los hombres se convertirán en meros transportadores de esperma.
En Suecia, un país rico, tienes que preocuparte únicamente de ti mismo, es una sociedad de individuos. Una comunidad basada en el trabajo, el bienestar y la autonomía personal. El número de casos de gente que lleva un tiempo muerta en casa ha aumentado en los últimos 10 años. Si un hombre fallece solo en su domicilio, lo más probable es que nadie se percate de ello. Los recibos se pasan directamente desde la cuenta, y a ojos fiscales sigue vivo hasta que no se dictamine lo contrario. ¡Qué ironía pagar las deudas cuando ya estás muerto!

Muchos refugiados vienen a este país en busca de una vida mejor y encontrar paz y tranquilidad. Nhela, originaria de Siria, ayuda a los recién llegados con el idioma, la cultura y las creencias. Lo primero que enseña a sus alumnos es que en Suecia lo más importante es llegar a la hora. Pero parece que los suecos no están muy de acuerdo con la llegada de los inmigrantes, ya que llenan las plazas de las guarderías y parvularios y luego no hay sitio para los niños de nacionalidad sueca.
¿Y qué hay en el extremo opuesto a esta sociedad de individuos independientes? Está Etiopía. Aquí la gente está rodeada de otras personas, y si caes enfermo enseguida vienen a cuidarte. Nunca estás solo. El Doctor Erichsen decidió irse a vivir a este país y dejar atrás la frialdad sueca. Es un país sin recursos, con falta de departamentos y hábitos, donde reina el caos. Pero el Doctor Erichsen dice que “el límite es tu fantasía”. Utiliza materiales de fontanería, radios de bicicletas o taladros de bricolaje para reparar huesos o poner prótesis intramedulares. Pero el Doctor prefiere la pobreza de recursos de Etiopía que la pobreza espiritual de Suecia. Sus técnicas no son habituales para una sociedad occidental, y por eso el público que disfruta del documental se tapa los ojos, gira la cara y resopla. De vez en cuando se oye un “¡Ay Dios mío!” o se escuchan unas risas.
El sociólogo Bauman cree que una vida feliz significa superar los problemas y lidiar con ellos, hacer frente a los retos. Diferencia dos mundos distintos: online y offlne; conectado y desconectado. La vida online está en gran medida libre de riesgos, es más fácil hacer amigos en Internet. Pero en la vida real tienes que establecer conversaciones cara a cara, no vale cerrar la ventana del chat. Bauman defiende la idea de que “cuanto más independiente eres, menos capacidades tienes para detener esa independencia”. Y está claro que la sociedad occidental europea no entiende este comportamiento tan independiente de esos fríos corazones del norte. El proyector se apaga, se hace el silencio y las luces se encienden. No hay aplausos y la gente empieza a hablar del documental. Una mujer se levanta y le comenta a su amiga: “Somos una sociedad que necesita relacionarse”.











¡Qué oportunidad! Muy recomendable ver y reflexionar sobre este documental.
Somos seres sociales y este documental nos lo recuerda. Aunque obtengas las más altas cotas de bienestar, sin contacto y sin reconocimiento el vacio para el individuo es un abismo insalvable que se agrava con la edad. Ya nos lo están recordando, y avisando, a los que no hemos llegado a ese punto de la zona amarilla. Según el documental, España está en la zona magenta, en el entorno de países católicos en la franja central e intermedia, ‘en el medio donde está la virtud’. Hay que avanzar sin perder lo importante.
Estoy de acuerdo con Bauman,que para ser feliz en la vida,hemos de saber superar y hacer frente a todo lo negativo que se nos presente,para intentar ser felices.Enfrentándose a lo que enturbie la mente y no dejar nuestro interior en el silencio.Relacionarse,hablar,reír unos con otros y no caer en el alejamiento de la comunicación ,que daría lugar a volverse «fríos esos corazones»
Los comentarios están cerrados.