IKER SANSEGUNDO HERNÁNDEZ  |  Fotografía: Wikimedia Commons

La Facultad vuelve a abrir espacio para algo más que clases, exámenes y trabajos. El próximo sábado 23 de mayo, la comunidad universitaria tiene una cita con una de esas jornadas que rompen la rutina y permiten mirar la universidad desde otro ángulo, más humano, más compartido. La excursión a Portillo no es nueva, pero precisamente ahí está parte de su encanto, en esa sensación de tradición que se mantiene viva año tras año.

El plan arranca a las 11:00 con la visita al castillo, un lugar que impone solo con verlo y que invita a detenerse un poco más de lo habitual. No es solo turismo, es también una forma de reconectar con el entorno, con la historia cercana que muchas veces pasa desapercibida entre la prisa del día a día universitario.

A mediodía, el ambiente cambia por completo con el concierto de Cover Club Duo. Bajo el título En clave de Soul, el espectáculo promete ritmo, cercanía y, sobre todo, ese tipo de música que se disfruta mejor en compañía. El escenario será el Juego de Pelota, en la Plaza de la Villa, un espacio abierto que encaja bien con el espíritu relajado de la jornada.

La parte más reflexiva llegará a las 13:00 con la conferencia El placer de la lectura, impartida por la doctora Belén Artuñedo. En un contexto en el que leer compite con mil estímulos distintos, detenerse a pensar en por qué seguimos leyendo, qué nos aporta y cómo influye en nuestra manera de entender el mundo no parece una mala idea. Más bien todo lo contrario.

Después del programa principal, la jornada continuará con un refrigerio ofrecido por la Facultad y el Ayuntamiento. Ese momento, que a simple vista puede parecer secundario, suele ser el que realmente define este tipo de encuentros. Conversaciones informales, risas, caras conocidas y otras que dejan de serlo. En definitiva, comunidad.

La organización ha pedido que quienes tengan pensado asistir se inscriban previamente a través del formulario, sobre todo para gestionar la posible contratación de un autobús. No es un detalle menor. De esa previsión depende que la experiencia sea cómoda y accesible para todos.

El plazo para apuntarse finaliza el viernes 8 de mayo a las 14:00, así que conviene no dejarlo para el último momento. Este tipo de iniciativas funcionan cuando hay participación, cuando la gente decide salir de la rutina y formar parte de algo colectivo.

Más allá del programa concreto, la visita a Portillo es una oportunidad para recordar que la universidad no es solo un lugar de paso académico. También puede ser un espacio de encuentro, de cultura compartida y de experiencias que se quedan, incluso cuando las clases ya han terminado.