El freelance, ¿el futuro del periodismo?

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Marina Freire de la Rosa / Fotografía: Pixaby

Cada vez es más común, sobre todo después de la pandemia, que los periodistas decidan hacerse autónomos o freelance, especialmente en el ámbito digital. A pesar de que el índice de autónomos periodistas aumentara después de la crisis sanitaria, un gran inconveniente de este salto es su escasa economía. Según la Real Academia de la Lengua Española (RAE) un freelance es aquella persona que realiza por su cuenta trabajos periodísticos, escritos o gráficos y los ofrece en venta a los medios de comunicación. Para ejercer este trabajo, los periodistas deben darse de alta como autónomos en el grupo, asignado por Hacienda, con código IAE: 861 como pintores, escultores, ceramistas, artesanos, grabadores y artistas similares. Es decir, no los incluye como periodistas.

Aparte de las personas que deciden dar el salto y convertirse en periodistas autónomos, existen los «falsos freelance«. Algunas empresas contratan a freelance para no tener que darles de alta en la Seguridad Social, y de esta manera se la paguen ellos mismos, lo cual no debería estar permitido. Sin embargo, les imponen unos horarios y normas a seguir como si fuesen empleados de esa empresa, pero ahorrándose ciertos costes.

«Como precursores de nuevas formas de trabajo (agilidad, aprendizaje continuo, centrado en los valores), los expertos freelance actúan como catalizadores de la transformación digital de las empresas y del nuevo modelo de trabajo. Una perspectiva interesante dado que más del 75% de los empleados encuestados por BCG después del primer período de cierre en Europa consideraron que lo digital es una prioridad para que su empresa gane en la nueva realidad y pensaron que su empresa debería invertir más en nuevas formas de trabajo.», afirma Vinciane Beauchene, Managing Director & Partner de Boston Cosulting Group (BCG). Según el Informe Anual de la Profesión periodística 2020, realizado por la Asociación de la Prensa de Madrid, se confirma que el medio dónde más periodistas autónomos trabajan es en el medio digital.

Gráfica del Informe Anual de la Profesión Periodística 2020. Fuente: APM.

Las ventajas del freelance llegan a ser muy obvias: el trabajar para ti mismo supone que tú decides cuáles son tus horarios, puedes decidir que temas tratas y cuáles no. Además, el periodista freelance tiene la oportunidad de elegir con quién trabaja y con quién no, así como de gozar de la oportunidad de trabajar en varios medios de comunicación.

Pero como todo en esta vida el trabajo de freelance también tiene inconvenientes, principalmente económicos. Para empezar, si vas a trabajar desde casa deberás presentar a Hacienda las pruebas necesarias para demostrar que tu domicilio es apto para trabajar y que separas el ámbito particular y el laboral. A este gasto hay que añadir el pago mensual a la Seguridad Social y sumar los impuestos y gastos fijos que un autónomo debe pagar.

En conclusión, el periodismo freelance está cada vez más en auge debido a la situación precaria de esta profesión y puede ser una nueva forma de entender el periodismo. Con sus ventajas  y sus inconvenientes el periodismo autónomo se ha hecho un hueco en esta profesión y cada vez lo podemos ver más.