IKER SANSEGUNDO HERNÁNDEZ | Fotografía: IKER SANSEGUNDO HERNÁNDEZ
Jueves 16 de abril. Último día de la jornada 4 del TP, torneo de fútbol sala de Periodismo en Valladolid. La Campa volvía a ser el punto de encuentro, ese sitio donde el balón rueda pero también donde se mezclan cursos, caras nuevas y muchas historias que contar. Quedaban cuatro partidos por disputarse tras la victoria previa de Fósiles frente a Lunes de Drink, y el ambiente empezaba a coger forma desde bien temprano.
A las once arrancaba la mañana con uno de los duelos más interesantes. Inafuma y Beben, uno de los equipos revelación de primero, se medía a un Real Furcia que ha firmado un torneo muy serio. Los novatos llegaban con confianza, ya que habían vencido incluso a equipos veteranos como Real Betting, pero el partido no iba a ser un paseo. Furcia golpeó primero y silenció a los que ya daban por hecho el dominio de Inafuma. La reacción no tardó. Empate y remontada casi inmediata. A partir de ahí, intercambio constante, tensión en cada jugada y sensación de que podía caer para cualquiera. Furcia resistió hasta el final, pero, en la última acción, una falta mal ejecutada se convirtió en una contra letal. Gol sobre la bocina y victoria para Inafuma, que confirma de esta forma que lo suyo no es casualidad.
El segundo partido traía historia. Real Betting contra Manchester Piti. Los de cuarto llegaban con una espina clavada, dos derrotas en años anteriores frente a Piti, que además recuperaba a Arranz tras perderse los primeros partidos. Pero esta vez fue distinto. Betting salió fuerte, se adelantó pronto y no soltó el control. Piti intentó acercarse en varias fases, pero siempre fue a remolque. El 6 a 2 final no deja lugar a dudas. Los veteranos se sacan ese peso de encima y empiezan a asomar como un equipo a tener en cuenta. Para Piti, en cambio, el margen de error empieza a ser cada vez más pequeño.
Entre partido y partido llegó uno de esos momentos que ya son tradición. La Litrona de tu vida. Balón en una portería, la otra al fondo, y el reto de marcar sin bote. Risas, intentos imposibles y algún que otro disparo que se quedó cerca. En medio de ese ambiente, Jorge Juanes recibía su premio como MVP de la jornada 3 tras su actuación ante Rayo Cayetano.
A la una, turno para el Rayo Cayetano frente a Estrella Coja. Aquí no hubo demasiada sorpresa. El equipo de primero no encuentra aún su sitio en el torneo y volvió a sufrir. El Rayo dominó desde el inicio, se marchó al descanso con cinco goles de ventaja y en la segunda parte mantuvo el ritmo. La única nota distinta fue un doble penalti fallado por Estrella Coja en los últimos minutos, reflejo de un partido que se les hizo cuesta arriba desde el principio.
El cierre de la jornada llegaba a las dos de la tarde, con un calor extenuante y la gente que buscaba cualquier sombra. Sportium de Lisboa contra Tinder de Milán, un duelo que hasta en las equipaciones recordaba al derbi de Milán. Sportium golpeó primero, Tinder respondió, y durante varios minutos el partido se convirtió en un intercambio constante. Al final, Sportium supo gestionar mejor los momentos clave y se llevó los tres puntos.
Poco a poco, La Campa se vació. Algunos se marcharon a casa, otros alargaron el día entre amigos. Así se cerraba la jornada 4 de un torneo que va mucho más allá del fútbol. Un espacio donde coinciden generaciones, donde se crean conexiones inesperadas y donde, durante unas horas, todo gira en torno a un balón y a las ganas de compartir algo juntos.










