IRIS LEÓN ANTOLÍN | Fotografía: Wikipedia
Estados Unidos, 1899. Un año marcado por muchos acontecimientos, pero en este caso hablaremos de uno en particular. La huelga de los repartidores de periódicos fue un hecho histórico que marcó un punto de inflexión en la prensa escrita a finales del siglo XIX. Grandes figuras del periodismo como Joseph Pulitzer o Randolph Hearst estuvieron inmiscuidos en ello.
Estos niños que se proclamaron en huelga plantearon un gran interrogante en la sociedad de aquel entonces. ¿Si no hay nadie que lleve los periódicos a las personas, cómo se van a enterar de lo que ocurre en el mundo? Ahora no es un problema, pero en ese entonces que no había prensa digital ni redes sociales para informarse, esta huelga causó un problema importante.
Primero de todo vamos a ver las causas. A finales del siglo XIX, los magnates que controlaban el negocio de la prensa eran Pulitzer (creador del premio Pulitzer de la Universidad de Columbia) y Hearst. Para que los periódicos llegaran a las personas y el negocio del periodismo funcionara, ambos pagaban a niños pobres para que repartieran los periódicos durante la tarde y la noche, ya que había varias tiradas de periódicos durante el día para actualizar las noticias.

Ellos compraban los periódicos a 50 centavos y los vendían a un 1 centavo, y ellos ganaban medio centavo por cada ejemplar vendido. Pero, un día los magnates decidieron subir el precio, lo que provocaba que los repartidores pasaran de ganar poco a no ganar nada. Por lo tanto, varios grupos de niños de Nueva York comenzaron una guerra contra el World y el Journal. Se manifestaron durante dos semanas y lograron paralizar la circulación de los periódicos y reducir sus ventas.
Tras sucesivos altercados, se llegó a un acuerdo con Pulitzer, a quien más había afectado la huelga. El trato consistió en ofrecer sueldos completos a los repartidores y así no bajar el precio del periódico (que subió por la guerra con España). Mencionar que antes de esta huelga, conocida en inglés como newsboys strike, hubo otras que la precedieron (1886, 1887 y 1889).
Gracias a este acontecimiento se comenzaron a crear leyes para regular el trabajo infantil y los derechos a los niños. Además, inspiró otras huelgas a principios del siglo XX. Fue tal su impacto que inspiró la película musical hecha por Disney, llamada Newsies y en 2012, Broadway estrenó un musical inspirado en los hechos. Asimismo, tras casi dos siglos de este hecho, estos niños nos dejaron un gran legado y enseñanza: nunca te dejes pisotear por nadie y lucha por lo que crees.











