Los problemas de la Liga F para implantar el VAR

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RUBÉN BENEITE DEL CAMPO  |  Fotografía: Pixabay  |

 

Las jugadoras y el público reclaman a la RFEF (Real Federación Española de Fútbol) la implantación del VAR en el fútbol femenino español.

Desde 2018 el VAR se utiliza en España. Ha pasado mucho tiempo y ahora, 5 años después, las jugadoras del fútbol femenino quieren que este sistema se implante en la Liga F y aunque esto parezca sencillo, no lo es.

En la Liga F solo pueden arbitrar encuentros las mujeres, algo que surgió como una buena iniciativa en la temporada 2017/18 y que ahora está dando paso a polémica. La árbitra que más rango de la Liga F (Marta Huerta de Aza) arbitra en 1 RFEF masculina, el equivalente a tercera división española, en la cual no se usa el VAR y también hace de cuarta colegiada en algunos encuentros de La Liga EA Sports. El resto de sus compañeras arbitran en 2 RFEF (solo Rivera Olmedo y Gil Soriano) y el resto, en 3 RFEF.

Todos los árbitros que tengan que utilizar el VAR requieren de un certificado de la FIFA algo que la mayoría de árbitras de la Liga F no posee por no haber realizado el proceso necesario para obtener este certificado y también por encontrarse en divisiones no profesionales del fútbol masculino español.

Este certificado consiste en unas pruebas teóricas y prácticas sobre la utilización del VAR y posteriormente unas prácticas y pruebas de campo en algún partido amistoso para la correcta utilización de esta herramienta.

La RFEF ya está trabajando en ello y desde este año las colegiadas ya han empezado el proceso para obtener el certificado. Aparte, la federación ha invitado a las árbitras de la liga femenina a observar la utilización de esta herramienta en vivo a la par que intentan obtener el certificado oficial de la FIFA. Existen dos árbitras (Marta Huerta de la Aza y Guadalupe Porras Ayuso) que recientemente han obtenido este certificado gracias a arbitrar partidos en el Mundial de Australia y Nueva Zelanda del pasado verano en el cual sí se utilizó el VAR.

Chica jugando al fútbol / Fotografía: Pixabay

El problema no acaba aquí ya que todos los estadios de la Liga F deberían ser adaptados para utilizar el VAR debido a que este debe ir conectado a la sala VOR de la federación en Las Rozas, Madrid. Esto supondría un gran gasto de instalación e incluso la remodelación de ciertos estadios de la Liga F que los propios clubes de la liga deberían de pagar. Una gran cantidad de dinero que la mayoría de los equipos femeninos no tienen. No solo con una remodelación de estadios valdría ya que la FIFA tiene una serie de normas muy estrictas que no se pueden pasar por alto y dificultan aún más la implantación del VAR.

Algunos equipos como el Real Madrid Femenino no requerirían de este desembolso ya que el equipo masculino, mientras el Santiago Bernabéu estaba de reformas, jugó en el estadio Alfredo Di Stefano, campo actual del equipo femenino, en el que se tuvo que instalar el VAR y quedó adaptado para un futuro.

Algunas jugadoras como Aitana Bonmatí, Virginia Torrecilla o Alexia Putellas entre muchas otras, se han quejado en redes sociales de los fallos de algunas árbitras y reclamaban el necesario, cada día más, uso del VAR en la Liga F aportando imágenes o vídeos de acciones que no se pitaron correctamente durante el encuentro y que con el VAR, se deberían de pitar correctamente al igual que la rectificación y posterior sanción de algunas acciones del juego en las que las árbitras que están en el campo, fallan.

Alexia Putellas mostrando al estadio el Balón de oro / Fotografía: Pixabay

España va muy atrasada en todo lo relacionado al VAR respecto al resto de ligas femeninas en Europa. Por ejemplo, en la liga femenina inglesa ya tienen implantado el sistema VAR desde hace tiempo lo que hace de la liga algo más profesional en el arbitraje y para el espectador, hace un producto más atractivo y propenso a consumir.

Lo que es seguro es que la implantación del VAR es necesaria en el fútbol femenino de nuestro país para mejorar la calidad del arbitraje en esta liga y que así mejore a las árbitras y entretenga con unas decisiones justas al público y a las jugadoras.