ESTÍBALIZ DOMOSTEGUI RUIZ  |  Fotografía: Estíbaliz Domostegui Ruiz

El Auditorio del Museo de la Ciencia acogió este martes 17 de marzo, a las 19:00 horas, una charla de esas que consiguen enganchar desde el primer momento. Con el título “Eclipses: cuando la Tierra, la Luna y el Sol juegan al tres en raya”, el astrofísico y divulgador Fernando Jáuregui Sora fue el protagonista de la tercera sesión del ciclo Increíble pero falso, organizado junto al Centro Buendía de la Universidad de Valladolid.

Desde el principio quedó claro que no iba a ser una charla cualquiera, sí que se iba a hablar de eclipses, pero sobre todo se buscaba despertar las ganas de verlos en directo. Y es que, como explicó el ponente, estos fenómenos llevan miles de años sorprendiendo (y en su día también asustando) a la humanidad. Antes se veían como señales de mala suerte o algo inexplicable, hoy sabemos lo que son, pero siguen impresionando igual.

Lugar del encuentro y entrada al auditorio / Fotografía: Estíbaliz Domostegui

Jáuregui explicó de forma sencilla cómo funcionan: todo depende de cómo se alinean el Sol, la Tierra y la Luna. Si la Luna se coloca entre la Tierra y el Sol, tenemos un eclipse solar; si es la Tierra la que se interpone entre el Sol y la Luna, entonces es un eclipse lunar. A partir de ahí, fue entrando en detalles curiosos, como la diferencia entre un eclipse total (cuando la Luna tapa completamente el Sol) y uno anular, en el que queda ese “anillo” de luz porque la Luna está más lejos.

Uno de los momentos más interesantes fue cuando habló del eclipse de 1919, que sirvió para confirmar la teoría de la relatividad de Einstein y lo convirtió en una figura mundialmente famosa. Un buen ejemplo de cómo estos fenómenos no solo son espectaculares, sino que también han sido clave para la ciencia.

Pero el plato fuerte de la charla estaba en el futuro, Jáuregui puso el foco en el eclipse total de Sol que se podrá ver desde Valladolid el 12 de agosto de 2026 al atardecer. Durará poco más de un minuto, pero promete ser inolvidable. Según explicó, ver la corona solar es algo que se te queda grabado para siempre. Y no vendrá solo, en 2027 habrá otro eclipse total (el más largo del siglo en España) y en 2028 uno anular, una auténtica racha de eclipses.

El mensaje fue claro: hay que verlo sí o sí. Más que una explicación teórica, la charla buscaba convencer al público de que no se pierda esta experiencia. Además, el ponente insistió en que es un plan perfecto para compartir: verlo con amigos puede hacerlo aún más especial. Eso sí, también hubo advertencias importantes. Mirar al Sol directamente es peligroso, así que será imprescindible usar gafas especiales para evitar daños en la vista.

El público, en su mayoría adulto, siguió la charla con mucho interés. Sobre la idea de que a los jóvenes no les atraen estos temas, Jáuregui lo tenía claro: sí les interesa, pero hay que saber cómo acercárselo, hacerlo más accesible y convertirlo en una experiencia compartida puede marcar la diferencia.

La charla terminó con una ronda de preguntas y una reflexión final: el mundo del espacio no es solo cosa de científicos. También hay sitio para periodistas, filósofos, sociólogos o incluso expertos en derecho, es un campo cada vez más abierto.

Eclipses en España /Fotografía: Estíbaliz Domostegui

Antes de cerrar, el ponente compartió varias páginas web para quien quiera seguir investigando sobre eclipses y no perderse los próximos. Entre ellas, recursos del Gobierno de España, el Observatorio Astronómico Nacional, asociaciones astronómicas, la Diputación de Valladolid y organismos internacionales como la NASA o la Agencia Espacial Europea. También recomendó herramientas prácticas como Time and Date para consultar fechas y horarios.

Al final, la sensación que quedó en el ambiente fue clara: los eclipses no son solo un fenómeno científico, sino que son algo que merece la pena vivir en directo, aunque solo duren un minuto, porque consiguen algo poco habitual hoy en día, que todos miremos al cielo al mismo tiempo.