HELENA MASEDO GARZÓN | Fotografía: Flickr
Lanzado el 18 de agosto de 1986, ‘Slippery When Wet’, tercer álbum de la banda estadounidense Bon Jovi, supuso una renovación de la industria musical. Su publicación impulsó al glam metal a entrar en la corriente mainstream, del mismo modo que afianzó el género del rock y otros grupos similares.
Poco después, se convertía en uno de los hits globales más vendidos de la historia.
La producción del álbum se extendió durante siete meses en los que Richie Sambora, guitarrista, y Bon Jovi, vocalista, redactaron la mayoría de las canciones. El tracklist final lo compondrían diez de los veinticuatro temas originales, de los cuales solo You Give Love A Bad Name y Livin’ On A Prayer lograrían el número 1 en la lista Billboard 200.
Los éxitos y beneficios generados con ambas piezas, así como con Wanted Dead Or Alive, consolidarían a ‘Slippery When Wet’ como álbum más vendido tan solo un año más tarde, en 1987. Se estima que las copias vendidas superaron las 8 millones tan solo 17 meses después de su lanzamiento, y que las ganancias excedieron los 90 millones de dólares. Pronto, Bon Jovi se convirtió en una de las entidades musicales más rentables de la industria.
ANÁLISIS MELÓDICO
A diferencia de los dos primeros lanzamientos de la banda, ‘Bon Jovi’ y ‘7800° Fahrenheit’, orientados al heavy metal tradicional, ‘Slippery When Wet’ empleó una combinación de estilos diseñada específicamente para maximizar el éxito comercial.
Destacó por introducir canciones mayormente depuradas, pero también por combinar el rock con el country. Así, confluyeron los denominados arena rock, el country crossover, el hair metal y el AOR (Adult Oriented Rock). Lanzamientos como Wanted Dead Or Alive sistematizaron el cowboy rock, género replicado por la banda en años posteriores con el álbum ‘New Jersey’.
I’d Die for You representó una estabilización del estilo de la banda. El single mantiene un ritmo rápido e intenso, similar al de los temas de ‘7800° Fahrenheit’, pero con un estribillo más accesible. Never Say Goodbye, por otro lado, fue la primera gran balada de la banda. En años posteriores pasaría a formar parte del catálogo de las power ballads, ya que su producción, más compleja que la de otras piezas, introdujo una confección acústica más elaborada que asentaría las muestras melódicas para baladas como Bed of Roses (1992) o Always (1994).
ANÁLISIS MEDIÁTICO
Además de afianzar la industria, ‘Slippery When Wet’ creó una identidad. La proyección escénica de Bon Jovi se reflejó en una nueva estética: chaquetas de cuero, pelo cardado y cadenas. Del mismo modo, se reportó un incremento de ventas en guitarras eléctricas.
La MTV obtuvo extensos beneficios tras la grabación y difusión de los videoclips. Esta visibilización del rock se reforzó como época por sí misma, en la que bandas de rock emergentes —Guns N’ Roses, Def Leppard, Skid Row— adquirieron notoriedad y accedieron a la industria respaldadas por temas como los de Bon Jovi.
En la actualidad, temas como Livin’ On A Prayer o It’s My Life (‘Crush’, 2000) han trascendido y se mantienen vigentes entre las nuevas generaciones. Más allá de escucharse en las plataformas de streaming, cada vez adquieren más presencia en eventos de masas, festejos populares o eventos deportivos.
El mayor impacto, no obstante, es el legado que álbumes como ‘Slippery When Wet’ han dejado en la esfera musical contemporánea. Agrupaciones como ONE OK ROCK, 5 Seconds of Summer —en sus inicios— o Ghost rememoran constantemente los orígenes de las bandas de rock clásicas y los trasladan de nuevo hasta nuestros días.










