La cobertura mediática de los trastornos alimentarios: la anorexia y la bulimia

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PELAYO DURÁN ABRIL  |  Fotografia iStock

¿Qué son la anorexia y la bulimia?

Son trastornos alimenticios que afectan a millones de personas en todo el mundo. Las personas que padecen bulimia o anorexia sienten que la única manera de ser socialmente aceptados es verse con un cuerpo delgado. Un cuerpo acorde con los estándares de belleza establecidos en nuestra cultura.

Los medios de comunicación

A lo largo de los últimos 60 años, los medios de comunicación han desempeñado un papel crucial en la forma en que se perciben estos trastornos. Los medios son una de las grandes causas de que los trastornos alimenticios sean tan comunes en nuestra sociedad, es a través de estos donde se establece que, para ser suficientemente bueno o buena, debes de estar delgado.

En los años 60 se empezó a imponer un estándar estético traído de la mano de la modelo inglesa Twiggy, en el que se comprendía la belleza como una delgadez superlativa. Fueron entonces los medios de comunicación quienes divulgaron esta idea llenando las portadas de mujeres extremadamente delgadas. Esta situación supuso para muchas personas complejos y descontento con sus cuerpos.

A menudo, los medios de comunicación han retratado los trastornos alimentarios de manera sensacionalista y estigmatizante. Se ha tendido a presentar a las personas que padecen anorexia o bulimia como “obsesionadas” o “locas”, lo que puede dificultar la comprensión de estos trastornos como enfermedades mentales.

Actualmente, ya son muchos los medios que buscan visibilizar estos problemas y normalizar otro tipos de cuerpos como los “curvy” para truncar los estereotipos que ellos mismos dieron lugar.

Se han implementado guías de estilo y políticas editoriales más responsables, que buscan retratar los trastornos alimentarios como problemas de salud mental, en lugar de enaltecer falsos ideales de belleza.

Apología de la anorexia en las redes

En la actualidad, ya no son los medios tradicionales quienes crean estereotipos que generan anorexia, sino que hay fotos en las redes sociales que fomentan estás prácticas directamente con «hashtags» como #Ana o #Mia donde se comparten trucos o hábitos de estos trastornos.

En canales de difusión obligan a los integrantes a mandar fotos del proceso e increpan a quienes no cumplen con todo lo que se recomienda en estos foros, se romantizan estás enfermedades y se critica a quienes intentan salir de ellas.

Son habituales las autolesiones en quienes padecen estos trastornos, pero más aún en quienes participan en grupos de redes sociales, puesto que se les imponen castigos lesivos.

imagen difundida por un grupo de WhatsApp

Como es prácticamente inexistente una presión legal que obligue a borrar este tipo de contenidos a las empresas, esto depende de presiones sociales por parte de los usuarios.

En comunidades como Cataluña ya se ha comenzado a legislar en contra de estas prácticas, penando con hasta 100.000 euros de multa. Esto no impide que siga existiendo una gran ola digital en la que se elogia la anorexia.