MÍRIAM FERNÁNDEZ GIL  | Fotografía: Pixabay

Somos muchos los que desde pequeños teníamos claro cuál era nuestro sueño. Los que cuando nuestros padres se marchaban al trabajo, poníamos noticias en el teletexto y las leíamos en voz alta, como si de un teleprónter se tratara. Con la misma entonación que los presentadores del telediario, esa que te sale sola, que nadie te enseñó a poner, es lo que llaman vocación supongo.

Tienes clara la carrera que vas a escoger, Periodismo. Suena genial, te admiten, das saltos de alegría y ves más cerca ese sueño. Sientes que te vas a esforzar como nunca, que vas a aprender muchas cosas sobre esa profesión y comienzas a prepararlo todo para irte a otra ciudad a cumplir tu sueño. Todo va sobre ruedas, conoces gente maravillosa, otra no tanto, pero estás donde soñabas estar y piensas que si das todo de ti, ¿qué puede ir mal? Vas a ser periodista, tú y todos tus compañeros de clase, si todo va bien. Hasta que la gente, los profesores, incluso periodistas y ex periodistas te abren los ojos, el sueño que tenías en mente se empieza a oscurecer un poco.

Empiezas a oír hablar a todas esas personas sobre el declive de la prensa escrita, las pocas oportunidades de trabajar que ofrece la profesión, el gran intrusismo que existe, la gran cantidad de gente como tú que está estudiando lo mismo, Periodismo. Y recuerdas la frase que te decías mentalmente meses atrás “vas a ser periodista, tú y todos tus compañeros de clase”. Ahora ya no, no sólo somos nosotros, hay miles más en otras ciudades, en otras facultades, ojalá todos los alumnos de Periodismo de España seamos periodistas pero empiezas a ser consciente de que lamentablemente no todos lo vamos a lograr. No por falta de ganas o empeño, sino por falta de trabajo y oportunidades.

No quieres creerlo ni aceptarlo, así que, como futura periodista que eres, buscas datos que corroboren o refuten todo lo que te han contado sobre el negro futuro que te espera. Y sí, lo ves con tus propios ojos. Tenían razón, aun así esperas que la situación cambie de aquí a que acabes la carrera.

Los datos no son muy alentadores, según el Informe Anual de la Profesión Periodística, de 1833 encuestados, el 52,3% de las contrataciones corresponden a hombres. En cuanto a los contratos indefinidos, de 484 personas encuestadas, disfrutan de ese contrato 83 hombres frente a 70,6 mujeres. Otro aspecto a señalar, son las retribuciones; la retribución por noticia, reportaje o crónica era de 50 euros en el 14,7 % de las respuestas, de 50 a 100 euros en el 23,2%, y de más de 100 euros en el 27,1 % de las contestaciones.

El futuro del Periodismo pasa por ejercer como autónomo, el 75,1% de autónomos que ejercen esta profesión declararon ser autónomos forzados por las circunstancias.

Por otro lado, un 46,2% de los encuestados cree que será difícil encontrar un primer empleo en la profesión. En 2016 había un total de 7.890 periodistas en paro, de los cuales 2.861 eran hombres y 5.029 mujeres. Lo tenemos complicado, pero no imposible y un buen periodista siempre sigue luchando por sus sueños.