IRIS LEÓN ANTOLÍN | Fotografía: Pixabay
La vida universitaria puede parecer, en un principio muy bonita, pero luego bastante estresante. Organizarse las clases, los horarios que coinciden, las actividades extracurriculares, trabajo… Por eso, unas técnicas o consejos para instaurar un orden en tu intensa jornada universitaria nunca vienen mal. Además, así puedes aprovechar mejor el tiempo, disfrutar más de esta etapa y no estresarte.
- Organización: Primeramente, si tienes una agenda muy apretada podrías apuntar todo lo que tienes que hacer al día o organizar futuros planes o eventos. Si no eres de escribir a mano, puedes probar hacerlo a ordenador. Para ello, te recomiendo dos webs muy aptas para ello y gratis: Milanote y Notion, dos páginas muy fáciles de manejar y muy creativas para hacer horarios o planear diversas actividades.
- Métodos: Si no sabes qué tarea realizar primero, es recomendable que las clasifiques según la prioridad. El método Eisenhower es una técnica sencilla y útil para aprender a distinguir las tareas más importantes de las que menos. Consiste en hacer un cuadro con cuatro casillas: urgentes, no urgentes, importantes y no importantes; y después, poco a poco ordenas tus tareas.
- Técnicas de estudio: Estas pueden ser muy eficaces y puede estimular tu productividad. Algunas de ellas son: subrayar lo más importante o tener un código de colores, mapas mentales, fichas de estudio, técnica Pomodoro (consiste en usar un temporizador para dividir el tiempo en intervalos de 25 minutos de actividad y 5 minutos de descanso). Además, mantener el espacio de trabajo limpio y ordenado ayuda a la productividad y a no distraerse.
- Momentos de más productividad: No todas las personas tienen la misma productividad por la mañana que por la tarde, por eso saber el momento álgido donde tu concentración está al 100% es una manera de acabar tus tareas más rápidamente y tener tiempo libre. Para ello, escoge un día y ponte a prueba en varias horas del día: una hora por la mañana, otra por la tarde y otra por la noche o cuando veas. La hora en la que mejor te has concentrado será el momento de más productividad.
- Descansos: Una parte fundamental del buen rendimiento son los descansos. Si crees que estar durante horas haciendo una actividad es bueno, pues estás equivocado. Descansar, alivia la mente, ayuda a que la productividad y a que la energía vuelva. Durante los descansos, es recomendable hacer actividades que despejen la mente y la dejen en blanco. Por ejemplo: hacer ejercicio como yoga, meditación… o simplemente dar un paseo, comer algo rico y saludable como un bocadillo o una fruta, haz una pequeña siesta…











